domingo, 14 de diciembre de 2014

ESTOFADO DE CONEJO

La carne de conejo nos gusta a todos en casa; una carne con tradición en nuestra comarca, donde desde muy antaño se criaban en todas las casas de la huerta junto con gallinas, pollos, pavos, patos…, carne que servían de sustento junto con todos los productos hortícolas que se cultivan en ella.

Esta semana había comprado un conejo para preparar un arroz, pero posteriormente pensé en buscar alguna receta distinta para probar nuevas formas de prepararlo. He estado buscando en la bibliografía que tengo en casa y he encontrado en un libro de Iker Eurazkin (no es la primera vez) una receta que se adapta a mis posibilidades, sencillita, no requiere de una gran técnica a la hora de cocinar y los productos son totalmente habituales en cualquier casa.

Da Iker Eurazkin en este libro la definición de estofado: “Estofar es cocer a fuego lento, cocinar carnes, pescados o verduras dejando que estos desprendan sus jugos en el caldo de la cocción….. Estofando los alimentos conseguimos sabores concentrados y, en el caso que nos ocupa, carnes tiernas y sabrosas.”

Y así ha sido, ha resultado un guiso de lo más sabroso, sencillo y económico.

Espero que os guste.


Ingredientes (para 4 personas):

1 conejo troceado, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 patata grande, ½ pimiento verde, ½ pimiento rojo, 2 zanahorias, 1 trozo pequeño de calabaza (150 gramos aprox.), 1 tomate maduro, harina (3 o 4 cucharadas, ½ vaso de vino blanco, 3 hojitas de laurel, unos granitos de clavo, aceite de oliva, sal y pimienta.

Preparación:

Salpimentamos los trozos de conejo y los enharinamos.

Se pican fino los pimientos, la cebolla, el diente de ajo y se sazonan.

Se pelan y se cortan en trocitos las zanahorias y el trozo de zanahoria. Se sazonan.

Pelamos la patata y la troceamos en pedazos grandes.

Se ralla el tomate. Se sazona.

Elaboración:

En una cazuela o sartén con fondo y lo suficientemente ancha para que podamos mover bien la carne, freímos en aceite bien caliente los trozos de conejo. Cuando estén dorados los apartamos y los ponemos sobre papel de cocina para que absorba el aceite que sueltan. Reservamos.

En el mismo aceite que hemos dorado el conejo sofreímos la cebolla, las zanahoria, los ajos, los pimientos y la calabaza.

Cuando empiecen a dorarse añadimos el vino, las hojas de laurel y el clavo. Dejamos que se evapore el vino y entonces incorporamos los trozos de conejo que ya habíamos frito y el tomate rallado y mezclamos todo el conjunto bien.

En este momento cubrimos con agua el conjunto del sofrito y dejamos cocer a fuego lento durante 30 minutos aproximadamente, añadiendo más agua durante la cocción si viéramos que fuese necesario.

Pasado ese tiempo añadimos los trozos de patata y cocemos durante 15 minutos más. Comprobamos de sal y pimienta y cuando haya pasado este tiempo lo tenemos listo para servir.

Presentación:

No he hecho ninguna presentación especial. Distribuimos en cada plato la ración que creamos necesaria y nos abastecemos de un buen trozo de pan porque el caldo que se ha conseguido, espesito, invita a sopar.

Listo.

Importante: Tanto el texto como las imágenes publicadas en este blog están protegidas bajo una licencia

4 comentarios:

  1. Vaya pedazo de plato te has marcado, enhorabuena, sigue así, un beso.
    LAS DELICIAS DE MAYTE

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  2. Me encanta cualquier tipo de estofado y el conejo dale riquísimo como lo has planteado. Un abrazo

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  3. Me encanta cualquier tipo de estofado y el conejo dale riquísimo como lo has planteado. Un abrazo

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