TORRIJAS

No pueden faltar en esta Semana Santa las torrijas y aunque con un poco de retraso os presento una receta de este dulce que siempre podemos preparar para otras ocasiones.

Anteriormente he publicado recetas de torrijas, unas torrijas vizcaínas o unas torrijas bañadas de almíbar de naranja, que en ambas ocasiones aunque con características distintas resultan exquisitas.

En esta ocasión solo he querido comprobar otros sabores aportando y combinando especias que hasta ahora desconocía para ver el resultado. Conocía de siempre la canela, la vainilla, la aportación de los cítricos en la elaboración de las torrijas pero el cardamomo se me hacía algo desconocido y no sabía como sería su incorporación.

Deciros que ha sido todo un éxito resultando una leche aromatizada extraordinaria. Una vez infusionada la leche la he probado y se me ha ocurrido que en un futuro, para épocas mas calurosas, prepararé esta leche para consumir bien fresquita en meriendas y desayunos.

La receta no tiene nada de especial son unas torrijas normales y corrientes en la que se siguen los pasos clásicos en su elaboración. 

Espero que os guste.

Ingredientes (4 raciones):

1 litro de leche entera, 6 rebanadas de pan (puede ser del día anterior, pan brioche, especial para torrijas, el que queramos. Yo utilicé unas rebanadas de pan realizado con masa madre que funciona muy bien), 150 gr. de azúcar, 1 palito de canela, 1 ramita de vainilla, 6 piezas de cardamomo, la piel de una naranja, la piel de un limón, harina, 3 huevos, aceite de girasol y una cucharada de canela en polvo.

Preparación:

Con la ayuda de un cuchillo abrimos la ramita de vainilla y sacamos las semillas interiores.

Machacamos las piezas de cardamomo pero no las descascaramos.

Batimos los huevos como para tortilla.

Elaboración:

En un cazo ponemos a calentar la leche a la que hemos añadido el palito de canela, las semillas de vainilla, el cardamomo, las pieles de naranja y limón y 100 gr. de azúcar. Removemos mientras se calienta para disolver bien el azúcar y dejamos calentar hasta que alcance el punto de ebullición, momento en el que apagamos el fuego. Dejamos reposar esta leche ya aromatizada para que adquiera bien todos los aromas.

Ponemos las rebanadas de pan en una bandeja y derramamos sobre ellas la leche que tiene que estar un poquito caliente. Dejamos reposar un tiempo para que las rebanadas absorban bien la leche.

Una vez que las rebanadas se han empapado bien las pasamos por un plato en la que hemos puesto harina y las enharinamos bien por todos lados.

Depositamos entonces las rebanadas enharinadas en el recipiente donde tenemos los huevos batidos y  las rebozamos bien.

Mientras hemos puesto a calentar abundante aceite de girasol en una sartén y cuando esté bien caliente vamos echando en el las torrijas rebozadas y freímos bien por ambos lados. Debemos tener en cuenta que tenemos que tener suficiente espacio en la sartén para poder manejar bien las torrijas por lo que deberemos realizar esta operación en tandas.

Una vez fritas las sacamos de la sartén y las colocamos en una rejilla o sobre papel absorbente para que se elimine el aceite sobrante.

En un plato mezclamos 50 gr. de azúcar con la cucharada de canela en polvo. Pasamos las torrijas por esta mezcla para  que adquieran una capita de azúcar y canela.

Presentación:
Podemos servir como queramos, en esta ocasión corté cada torrija en dos para hacer pedazos mas pequeños y manejables y los puse en una fuente al centro de la mesa. Es conveniente consumir las torrijas aún calentitas pues, aunque se pueden guardar para otras ocasiones, suelen perder un poquito sus características si no se sirven de inmediato.

Listo.

ALERGENOS: LACTEOS, GLUTEN, HUEVOS.



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